Realm of Ink es un roguelite de acción que bebe directamente de Hades, pero que se viste con una preciosa estética de pintura de tinta china que lo hace destacar entre la enorme multitud del género. Familiar y fresco a la vez.

Realm of Ink

Como Hades, pero con su propio sello

Si te gustó el juego de Supergiant, acá vas a encontrar algo reconocible: corrés mazmorras, morís, mejorás de forma permanente y volvés más fuerte para llegar un poco más lejos. La fórmula del 'una partida más' funciona y engancha.

La estructura está bien armada y la progresión, tanto dentro de cada run como entre ellas, te mantiene siempre con ganas de intentarlo de nuevo.

Builds y combos para experimentar

El sistema permite experimentar con decenas de combinaciones de armas, habilidades y mejoras para forjar tu propio estilo de combate. El gunplay es fluido y satisfactorio, y la variedad de builds le da rejugabilidad.

Encontrar una combinación rota y arrasar con todo es de esas pequeñas alegrías que hacen grande al género.

Realm of Ink

Un lienzo precioso

La gran personalidad de Realm of Ink está en su arte: todo parece pintado a mano con tinta china, con trazos elegantes, una atmósfera serena y una banda sonora oriental que acompaña a la perfección. Es de los roguelite más bonitos que vas a ver.

Lo mejorable

No reinventa nada y, por momentos, se siente algo derivativo de sus inspiraciones, con cierta repetición en los biomas. Pero la ejecución es sólida y el conjunto, muy disfrutable.

Veredicto

Realm of Ink no revoluciona el género, pero lo ejecuta con buen gusto y una identidad visual única que lo hace valer la pena. Una sólida y muy recomendable opción para cualquier fanático de los roguelite.