Hideo Kojima nunca hace las cosas a medias, y Death Stranding 2: On the Beach es la prueba más rotunda. La secuela del polémico 'simulador de repartidor' del 2019 toma todo lo que dividió a la crítica y lo agranda, lo pule y, sobre todo, lo enloquece todavía más. El resultado es una de las experiencias más singulares y memorables que vas a vivir en PS5.
Más grande, más vivo, más jugable
La gran crítica al primer Death Stranding era su ritmo: tardabas horas en sentir que el juego arrancaba. Acá Kojima escuchó. En la primera hora ya tenés acceso a un vehículo, y el mundo —enorme y variadísimo— se siente mucho más vivo, lleno de cosas para hacer, descubrir y construir. Caminar de un punto A a un punto B sigue siendo el corazón del juego, pero ahora el viaje es más entretenido que nunca.

El mejor apartado técnico de la generación
Visualmente, no hay con qué darle. Gracias al Decima Engine, Death Stranding 2 es directamente uno de los juegos más hermosos jamás vistos, y lo logra incluso en una PS5 base. Paisajes que quitan el aliento, rostros hiperrealistas (con el habitual desfile de caras famosas) y un diseño de sonido inmersivo que te mete de lleno. La banda sonora, con temas de WoodKid y Ludvig Forssell, es de las que se te quedan grabadas.

Una historia que se sale de la realidad
Si pensabas que el primero era raro, agarrate. La trama de On the Beach es más delirante, más ambiciosa y más Kojima que nunca: conspiraciones, viajes entre la vida y la muerte, simbolismos por todos lados y giros que te van a dejar la boca abierta (para bien o para mal). Eso sí, está contada con un ritmo mucho más ágil: las cinemáticas son más cortas y al punto, repartidas después de cada gran objetivo.

¿Es para vos?
Si amaste el primero, este es un sí rotundo: mejora prácticamente todo. Si te bajaste a mitad de camino del original, esta secuela merece una segunda oportunidad: es más accesible y entretenida. Y si lo odiaste con toda tu alma… bueno, quizás sigue sin ser lo tuyo, porque en esencia sigue siendo un Death Stranding. Pero qué Death Stranding.
Veredicto
Death Stranding 2: On the Beach es esa rara secuela que toma una obra divisiva y la convierte en algo casi universalmente disfrutable, sin perder ni un gramo de su identidad. Es audaz, es bellísimo, es profundamente extraño, y es una de las mejores razones para tener una PS5 en 2026.
👉 ¿Te lo querés llevar? En Powstreet lo tenés disponible: vení a verlo en la tienda.



