ZA/UM Studio, el estudio detrás de Disco Elysium —uno de los juegos de rol más aclamados de la última década—, anunció esta semana que comenzó un proceso de reducción de personal que impacta a hasta 32 empleados de todos los departamentos. El aviso fue publicado el 18 de julio de 2026, apenas dos meses después del lanzamiento de Zero Parades: For Dead Spies, el juego que se supone tenía que consolidar al estudio como referente del género. El comunicado fue directo y brutal: el rendimiento comercial del juego "no nos ha permitido sostener un estudio de nuestro tamaño actual".
La noticia sacudió a la comunidad porque Zero Parades recibió críticas brillantes —83 en Metacritic, 8/10 en GameSpot— y el consenso entre quienes lo jugaron era que el estudio había logrado capturar nuevamente esa magia extraña y literaria que definió a Disco Elysium. El problema no fue la calidad del juego: fue que casi nadie lo compró. El pico histórico de jugadores simultáneos en Steam fue de apenas 3.177 personas, un número que para cualquier estudio del tamaño de ZA/UM termina siendo una catástrofe financiera.
Zero Parades: el juego que vendió poco pese a todo
Zero Parades: For Dead Spies es un RPG de espionaje psicodélico ambientado en una guerra fría alternativa donde los espías muertos pueden ser resucitados como armas. El juego tomaba la misma estructura de diálogos ramificados, escritura literaria y sistema de habilidades que hizo famoso a Disco Elysium, pero lo adaptaba a un formato de misiones discretas con más variedad táctica. Los críticos lo elogiaron por su guión, su diseño visual y su banda sonora —y sin embargo las ventas nunca despegaron.
Hay varias teorías sobre por qué Zero Parades no llegó al público masivo. La primera es la más obvia: Disco Elysium tenía una IP de culto construida durante años, mientras que Zero Parades llegaba al mercado sin esa base de fans preexistente y sin el empuje de un publisher grande detrás. La segunda es que el género —RPG narrativo con mucho texto— es un nicho que no escala fácilmente a ventas masivas, por más críticas positivas que acumule. Y la tercera, señalada por varios analistas, es que la polémica salida de los creadores originales de Disco Elysium del estudio en 2022 le quitó parte del aura de autenticidad que tenía la marca ZA/UM.

El comunicado del estudio y qué queda en pie
El aviso publicado por ZA/UM en sus canales oficiales fue cuidadoso en el lenguaje pero claro en el mensaje: "Hemos notificado a hasta 32 colegas en todos los departamentos que podrían ser afectados por la reducción". El estudio aclaró que el proceso de consulta —requerido por la ley laboral estonia, donde está incorporado— todavía está en curso, y que la cantidad final de despidos podría ser menor a 32. También insistió en que el estudio continúa operando y que hay proyectos en desarrollo que seguirán adelante, aunque no especificó cuáles.
Esa frase de "continúa operando" es clave para la comunidad: implica que ZA/UM no va a cerrar sus puertas. Pero el recorte de personal de esta magnitud —que según fuentes internas representa cerca de un tercio del equipo— inevitablemente va a impactar en los tiempos y la escala de lo que venga. No se sabe si habrá actualizaciones para Zero Parades, si hay un DLC en pausa, o si el próximo proyecto es algo completamente nuevo.
La paradoja del éxito crítico y el fracaso comercial
El caso de ZA/UM es una de las paradojas más dolorosas de la industria independiente: un juego que recibe aplausos de la crítica, que la gente recomienda con entusiasmo en foros y redes, pero que no logra traducir ese cariño en ventas. No es un fenómeno nuevo —le pasó a juegos brillantes como Prey (2017) o Psychonauts— pero siempre duele cuando sucede. En este caso el costo no es solo de dinero sino de empleos reales de personas que apostaron a un proyecto ambicioso y terminaron pagando las consecuencias del mercado.
La comunidad de Disco Elysium en Argentina, que tiene un cariño especial por ese universo, reaccionó con tristeza y enojo en partes iguales. Muchos señalaron que nunca se le dio a Zero Parades la cobertura de marketing que merecía, y que el juego fue lanzado sin ruido en un momento de saturación del mercado. Otros recordaron que el despido de los fundadores originales —Martin Luiga, Aleksander Rostov y Robert Kurvitz— en 2022 ya había dejado un sabor amargo que quizás influyó en que parte de la base de fans no se sintiera convocada a apoyar el proyecto.

¿Qué sigue para el estudio?
ZA/UM prometió comunicar más detalles "en las próximas semanas", pero por ahora el panorama está envuelto en incertidumbre. Los empleados que no sean afectados por los despidos seguirán trabajando en los proyectos en curso, aunque sin la certeza de si habrá recursos suficientes para llevarlos a buen puerto. Para quienes sueñan con otro sucesor espiritual de Disco Elysium, la noticia es mala en el corto plazo —aunque el estudio siga abierto, un equipo más pequeño significa proyectos más acotados y plazos más largos.
Lo que está claro es que el futuro de ZA/UM va a depender en gran medida de lo que decida hacer con Zero Parades a partir de ahora. ¿Invierte en actualizaciones y DLCs para expandir la base de jugadores, o lo da por cerrado y enfoca todos sus esfuerzos en algo nuevo? En la industria indie, esa decisión puede ser la diferencia entre sobrevivir y disolverse. Por el momento, la comunidad espera y guarda la memoria de un juego que mereció más.




