La GeForce RTX 5090 llegó a principios de 2025 con un precio de referencia de 1.999 dólares, posicionándose como la GPU de gaming más potente del mercado. Sin embargo, a medida que avanzó el 2026, ese número quedó muy lejos de la realidad. Para septiembre de este año, las unidades disponibles en los principales retailers de Estados Unidos ya superan los 5.000 dólares, más del doble del MSRP oficial. En Europa la situación es aún más grave: el precio cruzó los 5.200 euros, con picos que en algunos mercados se acercan a los 6.500 dólares. La escasez se fue agravando mes a mes sin señales de mejora.

El verdadero responsable del caos en el mercado no es Nvidia directamente, sino un actor inesperado: las empresas de inteligencia artificial. Compañías tecnológicas están comprando lotes masivos de RTX 5090 —literalmente por pallets— para armar servidores de IA con múltiples GPUs en paralelo. Esta práctica les resulta más accesible y rápida que competir por aceleradores profesionales como la H100 o la B200, que tienen tiempos de espera de varios meses. El resultado es que el stock que debería llegar a los gamers desaparece en compras mayoristas antes de que cualquier consumidor tenga la oportunidad real de comprarlo.
La escasez se agrava además por una crisis estructural en la producción de memoria GDDR7. Los tres grandes fabricantes de chips de memoria —Samsung, SK Hynix y Micron— priorizaron sus líneas de producción hacia la memoria HBM (High Bandwidth Memory) utilizada en aceleradores de IA, dejando al mercado consumer sin suficiente GDDR7. Esto disparó el costo de la GDDR7 en un 40% desde fines de 2025, llevando a Nvidia a comunicarle a sus socios fabricantes que el costo de producir una RTX 5090 aumentó en aproximadamente 300 dólares solo por el componente de memoria. Los data centers de IA consumen cerca del 70% de toda la DRAM de alta gama producida globalmente en 2026.

El problema no se limita a la flagship: toda la línea RTX 50 series experimentó subas significativas. Los precios de las GPUs de gaming escalaron en promedio un 39% desde junio de 2026, con la RTX 5090 acumulando una suba de más del 41% desde su lanzamiento de hace menos de dos años. Los vendedores chinos también suman presión: compran RTX 5090 estándar en volumen para evadir las restricciones de exportación sobre la versión RTX 5090D diseñada para ese mercado, reduciendo aún más el stock global disponible. Nvidia llegó a vender unidades de Founder's Edition a MSRP en el PAX West de este año, lo que generó filas enormes y demostró la sed del mercado por stock a precio justo.
Para el gamer que necesita una GPU de alta gama hoy, el panorama es complicado pero no sin salida. La RTX 5060 Ti y la RTX 5070 también subieron de precio, aunque aún se consiguen por debajo de los 1.000 dólares en varios retailers si se tiene paciencia. AMD compite con la serie RX 9000 en el segmento medio como alternativa, aunque tampoco escapó completamente al encarecimiento causado por la misma crisis de memoria. La próxima generación de Nvidia, la RTX 60 series, no llegaría hasta 2028; por eso, si necesitás armar o actualizar tu PC ahora, la clave es mantenerte atento a los drops de stock y actuar rápido cuando aparecen unidades al precio más cercano al MSRP.





