El mundo del hardware nos regaló una curiosidad tan tierna como polémica: se detectó una versión ultra compacta de la NVIDIA GeForce RTX 3060 con un diseño de una sola ranura (single-slot). Es una placa de video minúscula, pensada para gabinetes chiquitos donde una GPU convencional de dos o tres slots simplemente no entra.

La RTX 3060 más chica del mundo: single-slot, sin conector de poder… y la supera una GTX 1060

Lo más llamativo es que esta RTX 3060 no tiene conectores de alimentación externos: se alimenta únicamente a través de la ranura PCIe de la placa madre. Sumado a su formato de perfil bajo (low-profile) y su sistema de refrigeración tipo blower, es una candidata ideal para armar una PC gamer diminuta o un equipo de sala tipo HTPC.

El problema aparece cuando miramos los números. En el benchmark 3DMark Time Spy la placa alcanza apenas 4.821 puntos, un resultado que la deja por debajo de modelos bastante más viejos como la GTX 1060 o la Radeon RX 580. Es decir: el encanto del tamaño se paga con un rendimiento que no está a la altura del nombre 'RTX 3060'.

La RTX 3060 más chica del mundo: single-slot, sin conector de poder… y la supera una GTX 1060

La causa de esa caída está en la refrigeración. Al recortar tanto el tamaño y limitar la energía a lo que entrega el slot PCIe, la placa no puede sostener sus frecuencias y termina alcanzando temperaturas de hotspot superiores a los 90°C. Cuando una GPU se calienta así, baja su reloj para protegerse y ahí se va gran parte del rendimiento.

¿Vale la pena entonces? Solo si tu prioridad absoluta es el tamaño y armás un equipo mini donde no entra otra cosa. Para el resto de los jugadores, esta RTX 3060 es más un ejercicio de ingeniería y una rareza de colección que una compra inteligente: por el mismo dinero, una placa de tamaño estándar te va a dar bastante más frames sin cocinarse en el intento.

La RTX 3060 más chica del mundo: single-slot, sin conector de poder… y la supera una GTX 1060