Si te gusta el hardware con onda retro y diseño llamativo, Arduview te va a robar el corazón: es, según sus creadores, la primera consola de videojuegos totalmente transparente del mundo. Carcasa, placa de circuito y hasta la pantalla OLED son transparentes, dejando ver todas sus tripas en un formato minúsculo que pesa apenas 50 gramos.

La consola está construida sobre Arduboy, una plataforma de código abierto muy querida por la comunidad maker, y funciona con un microcontrolador ATmega32u4. No busca competir con una Switch ni con un Steam Deck: es un homenaje a la era de 8 bits, pensado para llevar en el bolsillo y jugar clásicos de la vieja escuela en cualquier lado.

De fábrica viene con 400 juegos 8-bit preinstalados, así que hay entretenimiento para rato apenas la encendés. La conectividad es deliberadamente simple: un puerto USB-C para cargar y poco más, sin Wi-Fi ni tienda de aplicaciones. Es una filosofía anti-distracción, de esas que enganchan justamente por lo mínimalistas.

Arduview, la primera consola totalmente transparente del mundo, pesa apenas 50 gramos

El lanzamiento está previsto para 2027 a través de una campaña en Kickstarter, el terreno natural para este tipo de proyectos de nicho. El precio de venta al público será de 100 dólares, aunque habrá una tanda de acceso anticipado para los fundadores a 49 dólares, un incentivo clásico del crowdfunding para los primeros en sumarse.

Más allá de la novedad, Arduview es una pequeña carta de amor a la cultura del juego indie y open source. En una época dominada por handhelds cada vez más potentes y caros, ver un aparato que apuesta por la transparencia, la simpleza y el precio accesible es un soplo de aire fresco para los coleccionistas y curiosos.