Veinte años de silencio. Eso es lo que tardó Capcom en traer de vuelta a la saga que definió el hack-and-slash en los primeros años del PlayStation 2. Onimusha: Way of the Sword llegó el 4 de septiembre a Nintendo Switch 2, PS5, Xbox y PC con un 89/100 en Metacritic que confirma que la espera valió la pena.
El sistema de absorción de almas: de vuelta y mejorado

El Oni Gauntlet está de vuelta. El guantelete que absorbe las almas de los genma sigue siendo el centro del gameplay: matás a un enemigo, absorbés su alma en la ventana de tiempo correcta y ganás puntos de poder para mejorar tus habilidades. Capcom lo refinó con una ventana de absorción más visual y un sistema de cadenas que te recompensa por absorber almas consecutivas sin pausar el combate.
Japón feudal reconstruido con el RE Engine

Capcom usó el RE Engine para reconstruir el período Sengoku con un nivel de detalle que los juegos originales no podían ni imaginar. Los castillos tienen textura de madera real, el fuego se comporta de manera física, y los efectos de lluvia interactúan con la geometría del escenario. En Switch 2, el juego corre a 60fps en modo portátil con resolución dinámica, algo que el director técnico de Capcom describió como el límite máximo del hardware.
Por qué esperar 20 años valió la pena

Las reseñas coinciden en que Capcom entendió qué hacía especial a la saga original y lo modernizó sin romperlo. El combate es preciso y deliberado, la narrativa tiene el peso dramático de un jidaigeki de calidad, y los jefes están diseñados para que el primer intento casi siempre falle. Veinte años para hacerlo bien, y parece que funcionó. Onimusha: Way of the Sword está disponible en Nintendo Switch 2, PS5, Xbox Series X|S y PC.




