En el marco del IFA 2026, Acer presentó uno de los conceptos más llamativos de la feria: el Project DualPlay Mini, un dispositivo que se planta a mitad de camino entre una consola portátil tipo Steam Deck y una mini-laptop. La gracia está en su pantalla de 8 pulgadas, que puede rotar sobre un eje horizontal para cambiar de forma según lo que quieras hacer.

En modo handheld funciona como cualquier portátil de juego, con la pantalla al frente y los controles a los costados. Pero cuando la girás, revela un teclado físico debajo y se convierte en una mini-notebook, ideal para escribir un mensaje, navegar o hacer tareas rápidas sin tener que enchufar nada. Es esa dualidad la que le da nombre al proyecto.

Por dentro, Acer optó por una GPU disponible en el mercado en lugar de una solución exótica, lo que sugiere que apuntan a un producto realista y no solo a un ejercicio de diseño. Para mantener las temperaturas a raya, el concepto incorpora un sistema de refrigeración de doble ventilador, algo cada vez más común en los handhelds potentes de esta generación.

Acer Project DualPlay Mini: la consola portátil que se transforma en mini-laptop

Los controles también llaman la atención: incluye un D-pad metálico y sticks analógicos con una estética muy parecida a la de los mandos de Xbox, apostando por una ergonomía familiar. Además, el dispositivo permite conectarse a pantallas externas y corre Windows 11, así que tenés acceso a Steam, Game Pass, emuladores y todo el catálogo de PC.

Por ahora es un concepto y no un producto confirmado para la venta, pero marca por dónde imagina Acer el futuro de los portátiles gamer: más flexibles, más camaleónicos y capaces de reemplazar a más de un dispositivo. Si la industria sigue este camino, los handhelds podrían dejar de ser solo para jugar y convertirse en una computadora de bolsillo completa.